El estrés en el deporte

Hay pocos sentimientos con peor fama que el estrés, pero lo cierto es que en cualquier deporte en que el factor fuerza o velocidad puedan ser determinantes, el estrés es puede ser uno de tus grandes aliados.

¿Qué es?

El estrés es aquello que surge ante una situación de exceso de demanda para el deportista, y nace con la sana intención de que amoldes tu estado físico y psicológico a la situación que se te presenta para que consigas estar a la altura del desafío.

¿Cómo aparece?

El estrés se enciende como una alarma en el cerebro cuando este entiende que necesitas luchar o huir, y para ello liberará hormonas como la adrenalina y noradrenalina con la finalidad de que obtengas un plus de energía.

Estas hormonas provocaran un aumento en la frecuencia cardíaca, dilatación de las vías respiratorias, aumento del torrente sanguíneo, elevarán tu atención. Todo esto influirá en lo que es tu ACTIVACIÓN fisiológica y cognitiva.

En su justa medida

El estrés es un factor clave para afrontar una competencia, puesto que ese efecto energizante elevará nuestro umbral de dolor, fuerza o velocidad. El deportista debe amar al estrés y aprender a regularlo para que en el peor de los casos el rendimiento más bajo en una competición sea como mínimo el rendimiento más alto de uno de sus entrenamientos.

¿Ansiedad o estrés?

Cuando el deportista percibe las sensaciones de estrés como algo excesivo y está perdiendo el control de la situación la respuesta más frecuente suele ser la ansiedad, manifestándose como una presión en el plexo solar que imposibilita la respiración abdominal, repercutiendo directamente en el control de la musculatura.

En el momento que la ansiedad se materializa en sensaciones físicas nuestro cerebro comienza a hacer una valoración negativa sobre todo lo que esta ocurriendo y los pensamientos negativos se presentan de manera reiterada retroalimentando así toda la espiral.

¿Cómo trabajarlo?

Voy a dejarte algún consejo pero hay varias maneras de conseguir que el estrés sea un superpoder en lugar de un villano. Una de las formas sería adoptar el hábito del autoregistro de las situaciones estresantes y como ha sido nuestro comportamiento desde el punto de vista físico, cognitivo y conductual. Es decir:

  • Descripción de la situación
  • ¿Qué pensamientos tenía?
  • ¿Cómo me encontraba físicamente?
  • ¿Cuál fue mi conducta o qué hice?

Este tipo de trabajos poco a poco te irán llevando a un conocimiento más profundo de ti mismo y sabrás mejor cuando el estrés esta jugando a tu favor o está por convertirse en un rival más.

En el caso de que creas que estas teniendo síntomas de ansiedad durante la competencia lo primero que puedes hacer es realizar respiraciones con el diafragma inhalando la mitad de tiempo que tu próxima exhalación.

¡Gracias por leerlo. Muchas gracias por compartirlo!

NICO SOULIER SPORT COACHING

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