La motivación del deportista

Los motivos por los cuales vas a entrenar, cuidas tu alimentación, sudas, madrugas, compites, te golpeas, te aguantas, corres, nadas, saltas y repites. La motivación es el motivo o un conjunto de ellos por los cuales realizamos las acciones, en este caso, los motivos por los que hacemos deporte. Es un impulso interno que te lleva a tomar acción.

Este recurso del que todos disponemos en mayor o menor medida es la clave para dirigir y enfocar nuestra energía en dirección a los objetivos.

En este artículo vamos a resumir sobre dos de los tipos de motivación más conocidos y voy a dejarte algunas preguntas para que encuentres la tuya así podrás recordarla en los momentos clave del entreno o la competencia, para liberar algo de dopamina en sangre y dirigir tu energía en dirección a tu objetivos.

Motivación extrínseca

Cuando los motivos que te empujan o más bien te tironean a realizar las acciones te llegan desde el exterior como puede ser un trofeo, la clasificación a una competencia mayor, dinero, una felicitación, porque «te gusta ganar» o porque «no te gusta perder» o incluso evitar un castigo como por ejemplo la bronca de tu entrenador por no rendir al nivel de sus expectativas también se considera motivación extrínseca.

Motivación intrínseca

En este caso los motivos que te impulsan son internos, tienen que ver con la práctica en sí. Tal vez te gusta un deporte determinado y lo haces porque te produce satisfacción practicarlo, te gustan las sensaciones que te produce la competencia, el aprendizaje o la propia superación.

¿Cuál es mejor?

Planteado como lo he hecho quizá la intrínseca suene un poco más sana y sostenible pero si resulta que anhelas el premio económico de la competencia para ayudar a una persona que lo necesita…, este sería un motivo externo por lo tanto motivación extrínseca, pero puede ser una razón muy poderosa para concentrar tu energía en esa dirección.

Puede que tengas ambas motivaciones y creo que está bien pero lo que realmente es importante es que conozcas cuales son tus principales motivos para hacer deporte, puedes tomarte un tiempo de reflexión y responder por escrito a mano preguntas del tipo:

¿Qué gano entrenando o compitiendo?

¿Para qué entreno o compito?

¿Qué es lo que más me gusta del deporte?

¿Por qué me siento bien haciendo deporte?

Ya sea que son intrínsecos o extrínsecos recuérdalos a la hora de entrenar o competir, esto concentrará y centrará aún más tu energía en la actividad.

¡Gracias por leerlo. Muchas gracias por compartirlo!

Nico Soulier sport coaching

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